La Organización del Tratado del Atlántico Norte, mejor conocida como la OTAN, expresó su respaldo a la respuesta militar de Estados Unidos tras la reciente escalada del conflicto con Irán.
Durante la cumbre de la alianza celebrada en Ankara, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, calificó como "absolutamente necesarios" los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes. Según explicó, la decisión fue una respuesta a las acciones atribuidas a Irán en el Estrecho de Ormuz, donde varios buques petroleros fueron atacados, poniendo en riesgo una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial.
Rutte señaló que, desde la perspectiva de la alianza, Estados Unidos actuó para responder a una violación del alto al fuego y proteger la estabilidad regional. No obstante, aclaró que la OTAN, como organización, no participará directamente en operaciones militares contra Irán, ya que cualquier acción corresponde a decisiones soberanas de cada uno de sus países miembros.
Además del conflicto en Medio Oriente, los líderes de la OTAN aprovecharon la cumbre para reiterar su compromiso con la seguridad colectiva y reforzar el apoyo a Ucrania. Entre los anuncios más relevantes destaca un nuevo impulso a la cooperación en defensa y el llamado para que los países europeos incrementen su gasto militar, con el objetivo de compartir de manera más equitativa la carga de la seguridad dentro de la alianza.
La postura de la OTAN refleja la preocupación de los países aliados por evitar que la crisis entre Estados Unidos e Irán se extienda a otras regiones y afecte aún más la estabilidad internacional y la economía mundial.